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Yo
no se por qué se quejan tantos hombres de las indecisiones
de sus mujeres. Yo llevo 39 años casado con una que es una
auténtica duda viviente y aún sobrevivo. ¿No os lo creéis?
Pues dejadme que os ponga unos ejemplos:
Nuestro noviazgo duró 12 años. Dos de los cuales estuve detrás
de ella para que me diese el primer beso.
A los 5 años de relación le propuse a mi mujer que nos casásemos.
Ella tardó año y medio en salir de su asombro. Luego me dijo
que le dejase pensarlo.
Una vez que aceptó mi proposición a matrimonio, me hizo cambiar
la pedida de mano dos veces.
No tuvimos relaciones sexuales hasta dos años después de la
boda que sumados a los 12 de novios son una eternidad.
La primera vez fue en la cama de un hotel. Y estaba solo,
porque ella no se decidía a salir del baño.
Tuve que aprender técnicas de relajación y concentración para
practicar el sexo con ella. Una vez que nos poníamos "manos
a la obra" me hacía cambiar de postura cada dos por tres.
Suspendimos la boda cinco veces:
Primero fue porque no estaba segura.
La segunda vez porque no se decidía en el color de las flores
que adornarían los bancos.
La tercera porque no encontraba un vestido de novia.
Más tarde fue el menú del banquete.
Y por último porque no sabía por qué ritual casarse.
La luna de miel la tuvimos que hacer en el campo de sus padres.
Nos quedamos sin dinero. Como ella no se decidía perdimos
las señales en las 5 agencias de viajes con las que la contratamos.
No sabíamos si tener hijos o no y me hizo congelar esperma
hasta que se decidiese. El esperma caducó.
Cuando ya lo tuvo claro me tuvo esperando 7 meses para que
ella estudiase y decidiese cuando era el mejor momento para
intentarlo.
Tardó 5 meses en aceptar que estaba embaraza. Según ella cabía
la posibilidad de que fuesen gases.
El parto de nuestra hija duró 3 días y 12 horas. No se decidía
a salir la criatura. Es como su madre.
Nuestra hija no tuvo nombre hasta que hizo la comunión.
Quisimos comprarnos un coche y mientras elegía el color terminó
la guerra fría y los automóviles incluían ya una quinta marcha.
Después de casados quisimos irnos a vivir juntos pero como
ella no se decidía con el piso tuvimos que vivir en casa de
nuestros padres.
Después de esto, ¿creéis que merece la pena desesperaros porque
vuestra pareja os haga esperar o no decida que ropa comprarse?
Hijos míos, solo puedo recomendaros paciencia. Las mujeres
son así. No la intentéis cambiar. Aceptarlas como son.
Bueno, os tengo que dejar que mi mujer está haciendo un crucigrama
y voy a echarle una mano, no vaya a ser que todavía esté "liada"
con el y no podamos ir la semana que viene al cine. La llevaré
engañada, ¡por supuesto! Porque ahora el que decide en casa
soy yo.
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