|
Secciones
|
|
Consulta
|
10/2002 |
|
En
1974 a la edad de 16 años fui atropellado por un tren el día
que iba a tener la primera cita con una chica. Dos años después
entré en coma durante meses después de asfixiarme con los
pendientes de una nueva chica con la que quedé. En 1982 logré
tener otra cita pero no pude llegar porque fui secuestrado
por unos atracadores de banco que llevaban la careta de naranjito.
Siempre ha sido así. Nunca he llegado a tener una segunda
cita con una chica porque siempre me ha ocurrido alguna calamidad.
Estoy pensando que soy algo gafe y tengo miedo a seguir intentando
quedar con una mujer. Estoy convencido que de la próxima no
salgo. ¿Qué hago?
SAMTICO
|
|
Querido
SAMTICO :
Te contaré una historia que suelo soltarles a mis pacientes.
Un ratoncito vivía solo en una pequeña cajita de metal. Se
sentía aburrido, solo y hambriento porque no tenía nadie con
quien hablar y la única comida que le llegaba eran los restos
de hamburguesa que alguien usaba para jugar al basket.
En el fondo de la caja había un pequeño agujero oxidado y
afilado por el que podía ver el exterior. Un buen día, el
ratoncito lleno de curiosidad intentó salir por él pero al
hacerlo sintió como se cortaba y desistió.
Pasó el tiempo y el ratoncito seguía con su monótona vida
y en un ataque desesperado volvió a probar, pero nuevamente
resultó herido. Y así estuvo hasta que por fin ignorando el
dolor logró atravesar el agujerito y salir al mundo exterior
en el que encontró la abundancia y otros ratoncitos con los
que jugar y otras ratoncitas que conquistar.
La historia tiene otros finales dependiendo del paciente.
Uno de ellos es que tras varios meses de buena vida se inyecta
accidentalmente una dosis de heroína y muere. Otro final es
que tiene descendencia y funda un clan de ratones con altos
niveles de colesterol. Y así muchos más, pero esto no es lo
que nos ocupa ahora. Lo importante es que comprendas la historia
y extraigas la moraleja.
Sin embargo, esta historia aunqUe es aplicable para algunos
de nuestros lectores, no lo es para ti. Eres un gafe y definitivamente
el destino no quiere que conozcas mujer. Aunque...¿quién dice
que el destino está escrito?
BELLA PUBICATTI
|
|
Derecha
|