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04/2004 |
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Hola
Bella:
Me
siento anulado por mi mujer. ¿Qué puedo hacer
para librarme de esta situación?
FLIPER
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Querido
amigo:
Descartando
ROTUNDAMENTE TODO TIPO DE VIOLENCIA, debes recuperar tu sitio
en la relación. Claro está, si es que alguna
vez has ocupado alguno.
Entendamos que
si. Que hubo una vez en la que hablabas y había silencio,
y no porque ella te hubiese dejado hablando solo, sino porque
ella prestaba atención. O al menos lo simulaba.
Supongamos
que existió un tiempo en el que lo que tu decías
tenía su peso a la hora de tomar decisiones. Supongamos
que alguna vez lograste que, tu ahora esposa, entrase al cine
a ver una película de Shua... Swachs.... Suacheneguer.
La
pregunta que debes hacerte es: ¿por
qué ya no ocurre eso? Yo te contesto brevemente:
Por
pamplina.
Te
lo voy a explicar siguiendo un ejemplo o símil de cine
bélico: El tío Sam no se tocaba las bolas mientras
los "Charlis" avanzaban por la playa, ¿no?
Pues si ves que tu mujer intenta que uses ese tiempo de ocio,
que todos deberíamos tener, en ir todos los fines de
semana a casa de sus padres, NO ACEPTES.
Otro
ejemplo. Si los aliados defienden un puente y los nazis lanzan
un ataque masivo, no se rinden a la primera, ¿verdad?
Pues si tu mujer te da la paliza con que hay que cambiar la
cocina y arreglar el trastero, RESISTE. El puente hay que
conservarlo cueste lo que cueste, porque si lo conquistan
y avanzan por él, en menos que cante un gallo te ves
haciendo reforma general en la casa.
Pero
vayamos a tu caso en concreto. Ahora mismo estás en
una clara desventaja. Ella mantiene una postura fuerte. Controla
todos los flancos. Y se encuentra segura.
Tu
única solución es aplicar tácticas de
guerrilla, o más bien de juerguilla: un viernes por
la noche le dices a tu mujer con aplomo y firmeza, que ese
fin de semana no duermes en casa. Que te vas con unos amigos
a recordar viejos tiempos y que las parejas no están
admitidas. Y te vas. Puedes hacer dos cosas:
-
Irte
de verdad.
-
Montarte
un viaje de soltero-relax-total.
A
tu mujer se le caerá encima los tabiques, las cortinas
y el papel pintado de la última reforma. Acabas de
dar un golpe de efecto.
Si
cuando vuelvas ella sigue manteniendo una posición
de fuerza, deja caer en una conversación que si bien
la reunión era de hombres, eso no implicaba que no
hubiera mujeres.
Si
ella sigue, genio y figura, en sus trece, intercala desplantes
y desacuerdos tales como no ir a casa de sus padres o no acompañarle
a comprarse ropa, durante algunas semanas, aumentando la frecuencia
a medida que pasen éstas.
Normalmente
esto le hará pensar. Si ves que los desplantes y desacuerdos
han logrado que prácticamente viváis vidas separadas,
párate, sienta a tu mujer en una silla y pon las cartas
sobre la mesa: tu matrimonio va a pique
Me
da cosa decirlo pero, espero haberte ayudado..
BELLA PUBICATTI
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Derecha
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