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La
idea de ir a Hamburgo surgió cuando a Tere, una amiga de Bella
Pubicatti, le tocó en un concurso un viaje para dos personas
a dicha cuidad. Tere es una mujer sencilla que nunca ha ido
más allá de donde le han llevado sus pies, a excepción de la
visita que hizo a la Alhambra de Granada, y claro, pensó en
su queridísima Bella para que fuese con ella. Nada más conocer
las intenciones de su amiga nuestra consejera sentimental me
lo dijo a mi, el webmaster de su página, para que les acompañase
en su viaje. No dudé en decir: "Si, quiero".
EL DIA DE LA PARTIDA
Miércoles día 13 de Febrero de 2002.
15:15. Llegamos a la puerta de embarque después de haber facturado
a última hora. Creíamos que no llegábamos. También nos entretuvimos
en el control policial y de escaner ya que la prótesis de la
cadera de Tere hacía que aquel cacharro pitase más que una chicharra
en agosto.
15:20. Esperamos en la puerta de embarque.
15:35. Seguimos esperando.
15:45. Tere que iba delante de Bella y de mí por el estrecho
pasillo del avión encuentra nuestros asientos después de varios
minutos.
16:15. Llevamos un rato volando. Puedo observar el rostro aún
desencajado de Tere tras el despegue. Bella está como ausente.
Por su mente deben estar pasando los recuerdos de cuando trabajaba
como azafata. Le pregunto a Bella que cuándo va a contarme anécdotas
de sus viajes. Ella contesta con una sonrisa y una mirada complice:
-"Pronto querido. Pronto"
Observo como Bella mira a un azafato, que luego supimos era
español, al pasar por su lado.
- ¿Qué os apostáis a que tiene el trasero blandito?- dice de
pronto Bella.
- ¿Cómo dices Bella?- pregunté aún desconcertado por la pregunta.
- Cuando yo volaba, los chicos que trabajaban conmigo lo tenían
así. Eran muy monos pero les hacía falta un poquito de ejercicio.
Bueno, además del mambo. Tras lo cual suspiró los recuerdos
del pasado y dijo:
- Os apuesto una salchicha y una cerveza a que tiene el trasero
blandito.
- Hecho- contestamos Tere y yo.
16:25. Bella comprueba que han cambiado mucho las cosas en estos
años. ¡Duro como una piedra!
Llegamos a Palma de Mallorca, donde hacíamos un trasbordo al
mismo avión. Bella sin darse cuenta deja su equipaje de mano
en una pasarela mecánica que hay en los larguísimos pasillos
del aeropuerto.
Y de nuevo embarcamos en el avión que nos llevaba a Hamburgo.
Esta vez no estamos juntos. Tere está dos asientos más adelante.
Bella en la misma fila que yo pero al otro lado del avión.
El azafato español se ha cambiado de puesto al ver dónde se
sentaba Bella. Ahora nos atiende un señor de unos 45 años al
que Bella le "ha echado el ojo". Tere está sola delante.
No hace más que mirar hacia atrás, hacia donde estábamos nosotros.
Le hablan en inglés y ella dice a todo que sí. El avión huele
a crema solar factor 15. Estamos rodeados de abuelitos alemanes.
Llegamos a Hamburgo a las 20:40. Tere además de su equipaje
de mano se baja del avión con una bolsa llena de souvenirs,
perfume, y hasta una gitanilla (típico souvenir de España q
representa a una mujer vestida de flamenca y en actitud de danza).
Bella sólo se baja con un "calentón". ¡Qué le ha gustado
Johannes!
Continúa en Parte
2
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