|
Una multinacional británica no está satisfecha
con el lenguaje que utiliza alguno de sus empleados aquí
in Spain. Se han enterado de la frecuencia de los tacos en
las conversaciones de la empresa y esto les ha llevado a emprender
una cruzada de limpieza lingüística. Para ello,
Mr. Adamson, que es el responsable de la comunicación
Interna, ha enviado "a la plantilla española"
un Decálogo en contra del uso del lenguaje impropio,
que tenemos en nuestras manos y que traducimos para todos
vosotros.
Dice así:
Ha llegado a nuestro conocimiento que nuestra plantilla en
España utiliza de forma habitual un lenguaje inapropiado
y ofensivo. Esta conducta, además de violar la política
de la Empresa es totalmente antiprofesional y ofensiva para
nuestros visitantes. Toda la plantilla deberá cumplir
de forma inmediata las siguientes normas:
- Palabras como "coño", "carajo"
y expresiones semejantes no deben utilizarse para enfatizar,
aunque la discusión sea agitada.
- No debe decirse "la cagó" cuando alguien
comete un error, ni "la está cagando" al
ver que alguien está siendo reprendido, ni "qué
cagada" cuando se comete un error importante. Todas
las palabras derivadas del verbo "cagar" son inapropiadas
en nuestra organización.
- Ningún responsable, jefe de sección o administrador,
bajo ninguna circunstancia podrá ser calificado como
"hijo de la gran puta", "el muy cabrón"
ni "el comemierda".
- La carencia de determinación no debe ser calificada
de "falta de huevos" ni "mariconería";
tampoco a las personas con falta de iniciativa podrán
denominarlas "capullo" ni "acojonado".
- Las ideas insólitas o creativas de altos directivos
no deben ser calificadas de "pajas mentales".
- Si una persona es persistente no debe decir de él
"cómo jode" o señalar que "está
jodido" si alguien atraviesa una situación difícil.
Y no debe decirse "qué jodienda" cada vez
que un asunto se complica.
- Cuando un empleado quiere que se le deje trabajar no se
debe decir "vete al carajo" ni "vete a tomar
por el culo"; tampoco debe sustituir "¿puedo
ayudarte en algo?" por un "qué coño
quieres".
- Bajo ninguna circunstancia deberá un empleado referirse
a uno de nuestros socios veteranos como "los viejos
jilipollas".
- Ningún incremento salarial debe traducirse o calificarse
como "subida de mierda".
- Y por último y no por ello menos importante, tras
leer esta circular no debe decirse "me voy a limpiar
el culo con ella". Mantenga limpia la Empresa. Utilice
las papeleras.
Al recibir esta comunicación interna en la Oficina
de Madrid todos han llegado a la misma conclusión:
Mr. Adamson no está simplemente enfadado, sino que
"tiene un cabreo de cojones".
|